Entre enero y agosto de 2026 la demanda industrial de gas natural en Colombia cayó 23 %, según InfoGas 2026 de Promigas. Pero el calor que dejó de producir ese gas casi no llegó a la red eléctrica: según Naturgas, apenas cerca de 5 % de la sustitución medida a enero de 2026 pasó a electricidad. La electrificación del calor industrial, es decir, producir con electricidad el vapor, el agua caliente o el fluido térmico que hoy sale de quemar combustibles, sigue siendo la excepción, y no solo por el precio del kWh. Antes de cambiar una caldera a gas por una eléctrica, la red interna de la planta tiene que estar lista para recibir megavatios nuevos.
Por costo y por red. La industria sí está dejando el gas, pero lo reemplaza sobre todo con otros combustibles.
Naturgas (marzo de 2026) midió la sustitución de cerca de 38 GBTUD (miles de millones de BTU por día) hasta enero de 2026: 50 % se fue a GLP, 23 % a carbón, 12 % a bagazo, 10 % a fuel oil y cerca de 5 % a electricidad. El gas importado, mientras tanto, ya pesó 28 % del suministro en lo corrido de 2026 (Promigas).
Según XM, en agosto de 2026 la demanda eléctrica nacional creció 6,75 %, pero la del mercado no regulado (industria y gran comercio) cayó 1,54 %. Y Asoenergía ubica a Colombia como el segundo país de América Latina con la electricidad industrial más cara: US$0,224 por kWh en 2025. Para la electrificación del calor industrial, la otra pregunta es física: ¿puede la planta conectar la carga?
Del orden de 0,7 MW eléctricos por cada tonelada por hora de vapor, porque producir vapor exige cerca de 2,5 a 2,7 MJ por kilogramo. Una caldera de 10 t/h pide unos 7 MW. En una planta mediana, una sola caldera eléctrica de varios MW puede igualar o superar toda su demanda eléctrica actual.
La tensión decide el tamaño de los equipos. Un megavatio trifásico a 440 V son cerca de 1.300 A; a 13,2 kV, cerca de 44 A. Por eso la electrificación del calor industrial de varios MW se conecta en media tensión (MT) y no en baja tensión (BT).
Son tres, y se eligen por temperatura y potencia:
1. Caldera de resistencias en baja tensión
2. Caldera de electrodo en media tensión
3. Bomba de calor industrial
Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), cerca de 75 % de la demanda de calor de las industrias menos intensivas en energía (como alimentos, textiles y fabricación de maquinaria) está por debajo de 200 °C. Ahí la bomba de calor divide la potencia eléctrica por su coeficiente de desempeño (COP); la IEA supone 3,5 para baja temperatura, pero el COP cae cuando sube la temperatura de entrega. Los equipos de 150 a 200 °C todavía son incipientes.
Cinco frentes, en este orden:
Conexión. La carga nueva casi siempre exige aumento de capacidad y factibilidad ante el operador de red (OR). Puede tocar pasar del nivel 2 (11,4 a 13,8 kV) al nivel 3 (34,5 kV). El OR define punto de conexión, refuerzos y plazos.
Media tensión. Celda de llegada y celda de protección dedicada a la caldera, con interruptor en vacío, relé de sobrecorriente y medida propia, bajo IEC 62271-200 con su clasificación completa (LSC, partición e IAC). Vea cómo leerla en nuestra guía de IEC 62271-200 en la placa de una celda.
Transformación. Las cargas en BT necesitan un transformador MT/BT nuevo o más grande (IEC 60076), dimensionado para operación continua. La caldera de electrodo va directo a la barra de MT si la tensión coincide; si no, requiere transformación MT/MT.
Baja tensión. Tableros y centros de control de motores (CCM) verificados según IEC 61439, con corriente de corta duración (Icw) y de cresta (Ipk) acordes al nuevo cortocircuito.
Calidad de potencia. La IEEE 519-2022 limita la distorsión armónica total de tensión (THD) a 8 % hasta 1 kV y a 5 % entre 1 y 69 kV, en el punto de acoplamiento común con la red. Revise si los bancos de condensadores pueden entrar en resonancia.
En operación, hoy suele serlo; en la compra del equipo, no necesariamente. El análisis de la IEA sobre calor de baja temperatura (diciembre de 2025) estima que una caldera eléctrica cuesta comprarla e instalarla algo similar a una de gas, pero su operación puede salir de 2 a 4 veces más cara según el país. Y esa cifra no incluye acometida, celdas, transformador ni tableros.
La salida intermedia es la operación híbrida: la caldera eléctrica trabaja parte del tiempo y la de gas o GLP queda de respaldo, con almacenamiento térmico para consumir fuera de la punta. Ese esquema también da continuidad, porque una caldera de varios MW no se respalda con planta diésel.
Lección de especificación. En la electrificación del calor industrial, antes de cotizar la caldera, cotice la red que la va a alimentar: factibilidad del OR y estudios de cortocircuito, coordinación y arco con la carga nueva. Solo entonces cierre la tensión y la potencia del equipo térmico.
La ampliación es una instalación eléctrica sujeta al RETIE, actualizado por la Resolución 40284 de 2026 (consulte el gestor normativo de la CREG): diseño, productos certificados e inspección según el alcance del reglamento.
Para la electrificación del calor industrial, Ectricol fabrica en Funza, con pruebas de rutina antes de cada despacho, celdas de media tensión SIMOPRIME para 11,4 a 13,8 kV, tableros SIVACON S8, centros de control de motores, tableros de transferencia para auxiliares y shelters probados en fábrica. Las conexiones en 34,5 kV se definen con ingeniería de aplicación.
Es reemplazar los combustibles (gas, GLP, carbón) por electricidad para producir el calor de proceso: vapor, agua caliente o fluido térmico. Se hace con calderas de resistencias, calderas de electrodo o bombas de calor.
Del orden de 0,7 MW eléctricos por tonelada por hora de vapor. Una caldera de 10 t/h pide cerca de 7 MW, según la presión, el agua de alimentación y el retorno de condensado.
Cuando la demanda de vapor es de varios MW. Se conecta directo en media tensión, típicamente entre 6 y 24 kV, y evita manejar miles de amperios en baja tensión.
La mayoría entrega calor hasta cerca de 90 a 100 °C. Los equipos de alta temperatura llegan a 150 a 200 °C, pero ese segmento es incipiente y el COP real baja cuando sube la temperatura de entrega.
Para la electrificación del calor industrial se piden la factibilidad del operador de red y los estudios de flujo de carga, cortocircuito, coordinación de protecciones, energía incidente por arco y armónicos, todos con la carga nueva incluida.
¿Su planta está evaluando dejar el gas?
Cuéntenos la demanda térmica, la tensión de llegada y la potencia instalada, y nuestro equipo le ayuda a dimensionar la red eléctrica para la electrificación del calor industrial de su planta.
Hablar con un especialista Ver tableros SIVACON S8Para conectar una subestación a la red de Enel Colombia no basta con que el equipo funcione: tiene que encajar en la norma técnica de la distribuidora y pasar su revisión de diseño. La subestación...
Seguir LeyendoEn la placa de una celda de media tensión (MT) caben tres siglas que deciden cuánto puede abrirse con la planta en servicio y qué le pasa al personal si ocurre un arco: LSC, PM/PI e IAC. Las define IEC...
Seguir Leyendo